Al colocar el trípode en el suelo, afloja el tubo central y súbelo aproximadamente 30 cm, luego vuelve a apretarlo. Clava cada pata en el suelo por separado, asegurándote de que el trípode quede firme y no se mueva con facilidad. Después, afloja y baja el tubo central hasta que quede al nivel del suelo, y vuelve a apretarlo.